El calentador enciende, la llama se ve, pero el agua sale tibia o directamente fría. Es la segunda consulta más frecuente que recibimos en Bogotá, y su causa casi siempre está en una de estas seis razones.
1. Sarro en el serpentín (la causa nº 1 en Bogotá y la Sabana)
El agua dura deposita carbonato de calcio dentro del serpentín, la pieza que transfiere el calor de la llama al agua. Con una capa de sarro, la llama calienta igual pero el agua absorbe menos calor. Síntoma típico: cada mes sale un poco más tibia. Solución: desincrustación química o cambio de serpentín en casos avanzados. Se previene con mantenimiento anual (semestral en Chía, Cajicá, Zipaquirá).

2. Quemadores o inyectores sucios
La llama es amarilla, irregular o hay quemadores apagados: menos calor y combustión incompleta (¡y monóxido de carbono!). Solución: limpieza de quemadores e inyectores.
3. Caudal de agua excesivo o calentador pequeño
Un calentador de paso calienta un caudal fijo (5,5, 7, 10, 13 L/min…). Si abres dos duchas o la ducha tiene mucho caudal, el agua pasa demasiado rápido. Solución: regular el caudal, revisar la válvula de agua o cambiar a un equipo de mayor capacidad.
4. Presión de gas baja o regulador defectuoso
Con GLP, un regulador vencido o un cilindro casi vacío bajan la llama. Con gas natural puede haber baja presión en horas pico. Solución: medir presión, cambiar regulador o ajustar la válvula de gas.
5. Sensor de temperatura o electrónica (digitales)
El calentador cree que el agua ya está caliente y baja la llama. Solución: cambio de sensor NTC o revisión de la tarjeta.
6. En calentadores eléctricos: resistencia o termostato
Una resistencia calcificada o a media capacidad calienta menos; un termostato descalibrado corta antes de tiempo. En tanques, los sedimentos “aíslan” la resistencia. Ver más.
Qué puedes revisar tú
- Que la llama sea azul (amarilla = sucio o mala combustión).
- Que solo haya una llave de agua caliente abierta a la vez cuando pruebas.
- Que la perilla de temperatura o el selector invierno/verano esté en la posición correcta.
- Con GLP: que el cilindro tenga gas y el regulador no silbe ni esté congelado.
Si nada de eso cambia el resultado, es momento de un técnico: en una visita hacemos desincrustación, limpieza y calibración, y te decimos si el equipo está bien dimensionado para tu casa.